Defensa ciega

Cuando uno ve claramente que le mienten al otro lado, al de enfrente, al “opuesto”… ¿de qué modo le cabe pensar que a uno sí le cuentan la verdad? ¿No sería, en todo caso, un indicio de un manejo de la información más global, del cual también somos víctimas? ¿Por qué nos creemos enseguida poseedores de la verdad y no otro conjunto engañado por instituciones poderosas? Y más aún… ¿desde dónde defendemos luego esa verdad como propia y como más honesta que la del otro lado? Y, ¿qué somos capaces de hacer por esa verdad que nos inculcaron o que necesitamos conservar? ¿Cómo somos capaces de cargar un arma, justificar una guerra, acordar con una muerte, en pos de esa verdad?