El arte para mí.

¿Te pasó alguna vez ser testigo de una obra tan perfecta, tan extraordinaria, que necesitabas atraparla en tus manos, hacerla tuya, aprehenderla… pero cuanto más lo intentabas más se escabullía entre tus dedos, y se alejaba sin pertenecerte ni un poquito, y eso la hacía aún más perfecta?