De por qué elijo la comunicación

Varios años hace ya que descubrí que la comunicación tenía algo que ver conmigo: como ciencia, como experiencia, como objetivo, como medio, como carrera, como camino. Hoy creo que puedo entender más a fondo las razones que motivaron esa primera intuición, y entonces vuelvo a elegirla cada vez con más seguridad. Suelo pensar, además, que el camino que adopta cada uno para su vida está íntimamente vinculado con lo que creemos que nos puede hacer crecer como sociedad y mejorar el mundo en el que vivimos. Y para ese propósito, desde mi lugar, elijo la comunicación.

Porque el hombre es la única especie con la capacidad de desarrollar un pensamiento simbólico, y el lenguaje, la herramienta por excelencia de ese pensamiento, está en la base de nuestra comunicación.

Porque entender la comunicación es emprender el camino hacia una mejor utilización del diálogo, y el diálogo es lo que puede acercarnos los unos con los otros, hacer que dejemos de pelear y terminar con las guerras.

Porque vivimos atravesados por los medios de comunicación como agente que reproduce y construye simbólicamente nuestra realidad social.

Porque el discurso es de las armas más fuertes que tiene la dominación social, y comprenderlo y desarticularlo es el comienzo para entender más profundamente quién ejerce dominación sobre quién, diciendo qué y de qué manera, para luego construir discursos propios que intenten buscar cada vez más la libertad y la igualdad entre las personas.

Porque la comunicación es una capacidad inherente al ser humano. Toda persona la ejerce. Está en todas partes. Y por ende, puede cambiar al mundo en el que vivimos.

Porque es una necesidad atemporal, y tan universal como particular.

Porque es cotidiana pero compleja.

Porque vivimos en tiempos en que el desarrollo tecnológico hace que los continentes estén cada vez más cerca, que pertenezcamos más al mundo entero que a países aislados, y tenemos que aprovecharlo para entablar lazos interculturales cada vez más fuertes.

Porque tiene el poder de construir puentes cuando es buena o murallas cuando es mala.

Porque a veces es también usada como excusa pública para conflictos entre intereses privados, y deberíamos notarlo.

Porque estamos constantemente expuestos a elementos cargados de significado y concientizarnos acerca de eso es tratar de prestar más atención acerca de cómo es nuestra experiencia en el mundo.

Porque plantea las bases a través de las cuales podemos elegir mejor a nuestros representantes y ejercer un mejor control ciudadano de la democracia.

Porque es importante defenderla como derecho.

Porque no podríamos vivir en sociedad sin ella.