Usabilidad: ¿Cómo diseñar para humanos? – Charla Noviembre 2014

En noviembre del año pasado participé como oradora en uno de los meetups mensuales de WordPress Argentina. En aquella ocasión, hablamos de usabilidad y de cómo encarar un proyecto de diseño web centrado en las personas, pensado para ser utilizado por humanos.


La presentación:


Puntos principales de la charla:

– A qué nos referimos cuando hablamos de usabilidad: qué es, dónde se encuentra, qué pasa cuando no está presente o, mejor dicho, cuando los productos que consumimos a diario no están pensados desde este enfoque y en qué dos posibles escenarios desembocaría esta situación.

– ¿En qué pensamos cuando diseñamos? Solemos pensar en todo tipo de caracterísitcas del producto y del cliente, pero pocas veces pensamos en las personas que van a utilizar esos productos.

– No creamos sitios para que estén solos en el mundo, los creamos porque queremos que se comuniquen con alguien o porque alguien va a estar buscando comunicarse con ellos.

– Todo sitio tiene un interlocutor que es el elemento principal que sostiene esa comunicación, que le da sentido al resto de las cosas.

– Diseño Centrado en el Usuario (DCU) como una filosofía, que propone que un proceso de diseño tiene que prestarle gran atención a las necesidades, deseos y limitaciones de los usuarios en cada una de sus etapas.

– Más que obligar a los usuarios a que se adapten a un sistema, buscamos que un producto sea diseñado para adaptarse a los comportamientos y actitudes del usuario.

– Podemos sintetizar las etapas del proceso de diseño en 3 momentos: el de APRENDER, el de PLANIFICAR y el de TESTEAR. No son necesariamente en ese orden ni excluyentes, lo mejor sería ir pasando de una en otra y volver atrás cuando hace falta, rever lo necesario, volver a pensar, a investigar y a testear cuantas veces sea necesario.

APRENDER

– Pensar en las personas primero es pensar en qué necesitan, qué desean, qué buscan, qué sienten, qué saben y qué no saben, en qué contexto viven. De ahí en adelante, todo lo que agregue: qué relación entablan con las cosas, qué relaciones tienen en su entorno con otros, etc.

– Empatía: ponernos en el lugar del usuario, pensar como piensa él, hacernos las mismas preguntas que se haría un usuario a la hora de encontrarse con el producto.

PLANIFICAR

– Cuando una persona se encuentra frente a un producto que carece de usabilidad lo más probable que pase es que se frustre, se canse, se avergüence, no comprenda, no concrete, no compre, no vuelva, no participe, no interactúe. –> Para que esto no ocurra: hay que traducir las necesidades / deseos / expectativas / motivaciones a elementos concretos que respondan a todos éstos.

– Una forma de empezar a hacerlo es haciendo una lista de todas aquellas acciones que los usuarios van a realizar en nuestro sitio y jerarquizarlas acorde a cuáles son las más importantes, cuáles tienen mayor prioridad. Y luego, traducirlas a sus respectivas soluciones.

– ¿Qué elementos tenemos a nuestra disposición para facilitar el uso de los usuarios? Algunos de ellos: tipografías, colores, imágenes, botones, controladores, menú, navegación, compatibilidad de exploradores, compatibilidad de devices, performance, breadcrumbs, estados (hover, focus, active, visited, etc.), posiciones, tamaños, links.

TESTEAR

– Es importantísimo que pongamos a prueba lo que diseñamos.

– Testear con una persona que no hacerlo con ninguna.

– Como nosotros somos los creadores de ese producto, perdemos la oportunidad de utilizarlo como alguien que recién lo conoce.

RESULTADO

– ¿Cuáles son los beneficios de pensar usabilidad? Para el usuario y para el emisor.

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